Cuando una persona sufre un accidente de tráfico grave puede necesitar prótesis permanentes, como prótesis de rodilla, cadera, pierna o incluso implantes dentales. En estos casos surge una duda muy frecuente: ¿la aseguradora paga todas las prótesis futuras o solo la primera? La legislación española y el Baremo de Tráfico contemplan este tipo de situaciones y establecen cómo debe calcularse la indemnización.
El Baremo de Tráfico prevé los gastos futuros
La Ley 35/2015 que regula el Baremo de Tráfico establece que la víctima tiene derecho a reclamar no solo los daños actuales, sino también los gastos médicos futuros previsibles, entre los que se encuentran las prótesis y su reposición periódica. Muchas prótesis tienen una duración limitada y deben sustituirse cada cierto número de años.
Por ejemplo, una prótesis de rodilla o cadera puede necesitar recambio cada 10-15 años, mientras que otras prótesis pueden requerir sustituciones más frecuentes dependiendo del desgaste.
Dos formas de indemnizar las prótesis
En la práctica, la indemnización puede establecerse de dos formas principales.
La primera es mediante capitalización del coste futuro. En este caso se calcula el coste de las prótesis que previsiblemente necesitará la víctima durante su vida y se paga todo en una única indemnización actualizada. Para ello se utilizan tablas actuariales que tienen en cuenta la edad de la víctima, la esperanza de vida y la periodicidad de sustitución de la prótesis.
La segunda opción es el pago periódico o indemnización por reposiciones. En algunos casos se reconoce el derecho a reclamar el coste cada vez que sea necesario sustituir la prótesis en el futuro.
Qué suele ocurrir en la práctica
En la mayoría de procedimientos judiciales se opta por la capitalización del gasto futuro, ya que evita tener que reclamar cada vez que se cambie la prótesis. Para calcularlo suelen intervenir peritos médicos y actuarios especializados en valoración del daño corporal.
La cantidad puede ser elevada, especialmente cuando se trata de personas jóvenes que necesitarán varias sustituciones a lo largo de su vida.
Importancia de una correcta valoración
Uno de los errores más comunes es aceptar una indemnización sin incluir el coste de las reposiciones futuras de la prótesis. Si esto no se reclama correctamente desde el inicio, puede ser muy difícil recuperarlo después.
Por eso es fundamental que el cálculo de la indemnización tenga en cuenta la duración estimada de la prótesis, el coste de cada sustitución y la edad del lesionado.
Conclusión
Si un accidente obliga a utilizar una prótesis, la indemnización no se limita al coste inicial. La ley permite reclamar también los gastos futuros de reposición, normalmente mediante un cálculo capitalizado que cubre toda la vida del lesionado.
Si has sufrido un accidente y necesitas una prótesis en Castellón, analizamos tu caso y calculamos la indemnización completa que te corresponde según el Baremo de Tráfico.